miércoles, 6 de julio de 2016

TAUROMAQUIA: VIOLENCIA CON ANIMALES Y NIÑOS


Lo segundo que más asombra de la corrupción conductual y moral que significa la tauromaquia es su desfachatez. El que viola se oculta para violar. El que roba se esconde para robar. El que mata procura hacerlo sin testigos.
Aquí se obliga a un herbívoro pacífico a entrar en un ruedo del que no tiene posibilidad de huir, se le causa un destrozo físico para menoscabar su fuerza y movilidad, se le tortura, despacito, y al final se le mata cuando hay “suerte” de un golpe de mano, que las más necesita repeticiones y carnicería añadida para acabar con su vida. Luego a menudo se le mutila, y se sabe que no pocas veces cuando todavía no está muerto.
Aquí, y sigo con lo segundo que más estremece, es que los niños son llevados -sí, llevados, una niña de cinco años o un niño de ocho van donde sus padres quieren que lo haga-, a ser espectadores de lo descrito en el párrafo anterior. Y cuando se hace eso se están pasando por la montera de la patria potestad el dictamen del Comité de Derechos del Niño de la ONU indicando que la tauromaquia es violencia infantil, así como todas las leyes y declaraciones de intenciones europeas, nacionales, comunitarias o municipales jurando que la protección del menor es algo prioritario, sagrado y en modo alguno inviolable, y que cualquier conducta que atente contra esos principios será prohibida y castigada su ejecución.
Lo primero, lo que más espanta, lo que produce escalofríos en el alma, en la piel, en la cordura y en la sensibilidad es que ese acto donde se abrazan la violencia con animales, su maltrato lento, intenso, sin atisbo de compasión, y la violencia educacional para la infancia, haciéndoles presenciar cómo se hiere una y otra vez a un toro, haciéndoles beber sus hemorragias por los ojos y estampando su sufrimiento en la mente de seres humanos en pleno proceso de formación de sus valores, es que la tauromaquia todavía sea algo legal en nuestro País.
¿Hay necesidad de explicarlo?, ¿es que no lo estamos viendo en cada corrida, en cada toro embolado o enmaromado, en cada toro al agua, del aguardiente o de encierro de campo perseguido por coches y tractores? Mueren desangrados, atropellados, ahogados, de golpes contra talanqueras, de infartos, mueren por miles, sufren y mueren en cada rincón de España con la misma dosis de terror y padecimiento en su cuerpo, con la misma carga de depravación en el mensaje que se le transmite a los niños y ante los mismos aplausos y sonrisas de quienes encuentran en semejante aberración un motivo de diversión.
No, es que encima esta modalidad de corrupción no se esconde y no es necesario tener que explicar los motivos como no los sería si alguien es observado forzando a una mujer o metiendo la mano en el bolso de una anciana, y ya está bien de ponerla en la estantería del comportamiento decente porque nos la encontremos en el cajón de lo legal.
Tantas cosas que lo han sido ya no lo son porque evolucionamos, porque es sabido que la ley suele ir por detrás del espíritu de los ciudadanos y del progreso hasta que llega un día en que el hedor de esa basura se hace tan insoportable que, por muy vistosa que sea la bolsa que la contiene, se lanza al vertedero donde debe estar: el de lo inadmisible por repugnante y nocivo.
Y las palabras Tradición, Libertad o Raíces no sirven de nada, sólo son podredumbre en su interior por real que sea su forma. Una tradición violenta, la libertad que se usa para torturar o matar o las raíces de las que nace un fruto dañino son perversiones que encuentran su disfraz en el diccionario.
La realidad es que esto es maltrato de animales y que esto es lesivo para los más pequeños y ante eso sólo caben dos posturas: confesar que no importan ni unos ni otros en aras de un placer y de un negocio malsanos, o abolirlo sin contemplaciones porque la violencia con un animal y con un niño, cada una en su vertiente, no se van a consentir.

martes, 31 de mayo de 2016

¡ESPAÑOLES, CUIDADO QUE VIENEN LOS COMUNISTAS!


El centro derecha español, con sus buques insignia, el PP y el PSOE, ya ha empezado a lanzar mensajes fobera (para meter miedo) que corren como reguero de pólvora por nuestra geografía: ¡Españoles, uníos! ¡La patria y la democracia están en peligro! ¡Cuidado, que vienen los comunistas a imponer una dictadura estalinista!
La falta de conocimientos y la intoxicación propagandística son comunes en la campaña de agitación sobre el "fantasma del comunismo" que la derecha ha lanzado tras confirmarse la coalición entre Podemos e Izquierda Unida para las próximas elecciones generales.
"Contra la revolución y sus cómplices". Ése era uno de los lemas que los partidos de derechas llevaban en las elecciones de febrero de 1936 que dieron la victoria al Frente Popular hace ahora 80 años.
Una campaña agresiva de una derecha que no logró unirse en aquellas elecciones y que comenzó a extender por medios de comunicación y círculos sociales un miedo al comunismo, cuando éste no representaba en España más que a unas pocas miles de personas.
Después, durante la dictadura franquista, se encargaron muy bien de extender ese miedo y odio a todo lo que consideraban comunismo, donde entraban todas las ideologías que habían combatido el golpe de Estado desde julio de 1936 (socialismo, comunismo, anarquismo, republicanismo, etc.). Campañas difamatorias que ya se habían extendido en España desde diversos sectores, como la Iglesia, desde prácticamente finales del siglo XIX e inicios del siglo XX.
Y aunque algunos hablan de que todo aquello fue el pasado, que ahora no hay que abrir viejas heridas, que la memoria histórica sólo viene a dividir a los españoles en luchas que son de "nuestros abuelos", lo cierto es que la mayoría de los partidos de la derecha y social liberales han sacado a pasear el "fantasma del comunismo" una vez que se confirmó la coalición entre Podemos e Izquierda Unida para las próximas elecciones.
Que nadie entienda mal estas líneas. Solamente quiero mostrar aquí la falta de conocimientos y la intoxicación con propaganda barata que se hace desde determinados sectores.
No es nuevo este asunto del comunismo en los últimos tiempos. En los debates electorales de las pasadas elecciones del 20 de diciembre, Pedro Sánchez acusó a Pablo Iglesias de defender el modelo de la URSS al intentar introducir el derecho de autodeterminación, considerando que la única constitución del mundo que lo tuvo en su articulado fue la soviética. "Tu modelo, Pablo. Tu modelo", decía entre risas socarronas Sánchez.
No sé si el modelo de Pablo Iglesias será la URSS. Pero lo que sí sé es el poco conocimiento que Sánchez tiene de la historia de su propio partido. Un partido que nace en 1879 conformado por un grupo de marxistas. Un partido que afirmo y defendió el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Un partido que defendió la socialización de los medios de producción y consumo, que desarrolló el cooperativismo y que creía en la libertad individual y colectiva.
Y hablo en pasado porque el PSOE de Pablo Iglesias Posse poco tiene que ver con el PSOE actual, desde que Felipe y sus discípulos lo vaciaron de contenido ideológico tras la muerte de Franco y está más cercano a las posiciones liberales que otra cosa.
También arremetieron contra el pacto Podemos-IU desde el PSOE Antonio Hernando y César Luena, ambos haciendo alusiones al comunismo. Ni siquiera creo que esto provenga de una línea anticomunista del PSOE histórico. Esos dirigentes tenían suficientes conocimientos y causas para sostener su posición. Lo de ahora es otra cosa aunque quieran poner otra pantalla.
Leyendo el programa de Podemos me cuesta creer que es un partido soviético. Lo mismo lo ocultan y no nos damos cuenta nadie. Pero, de momento, me resulta difícil ver en ese programa algo más allá que una socialdemocracia. Sin embargo, lo que sí queda claro es que el PSOE de socialdemócrata ya tiene poco. Si es capaz de pactar 211 puntos con Ciudadanos es que tienen más en común de lo que pensamos y su arco ideológico ya se sitúa en otro eje. Por eso quizá parafrasean ahora mucho a Adolfo Suarez.
Ese arrebato anticomunista no se ha visto sólo en el PSOE. Mariano Rajoy hablaba de "coalición de radicales y extremistas", situando a Podemos e IU como partidos prácticamente fuera del orden constitucional. Esperanza Aguirre ha arremetido también contra "los comunistas y los bolivarianos", algún tertuliano hablaba del pacto Iglesias-Garzón como el pacto de nazis y comunistas en 1939. Es como si ese fantasma que recorría Europa en la segunda mitad del siglo XIX (parafraseando a Marx y su Manifiesto Comunista) estuviese redivivo en la España del siglo XXI.
Pero quizá las opiniones más graciosas han venido desde Ciudadanos. Albert Rivera arremetía contra la confluencia diciendo que "el PCE era algo del pasado, no formaba parte de la nueva política". Inés Arrimadas hablaba del comunismo como "una ideología antigua y del pasado", mientras Toni Cantó hablaba de Pablo Iglesias como lobo con piel de cordero que tiene "un estalinista dentro".
A todos ellos habría que explicarles muchas cosas. Puede que Rivera y Arrimadas sean brillantes en sus materias. Pero parece que de historia y de ideas políticas conocen muy poco. Ellos se hacen llamar liberales. Quizá haya que explicar al señor Rivera y a la señora Arrimadas que el liberalismo es bastante anterior al comunismo.
Las ideas que defienden no tienen nada de nueva política. Nada es nueva política porque pocas cosas quedan por inventar. Y al señor Cantó, pues bueno. Lo del estalinismo quizá deberíamos hablar largo y tendido para ver en cuántos partidos se repiten estrategias estalinistas.
Está siendo, de momento, un circo curioso éste de las elecciones. Y hay una cosa que me queda muy clara. A pesar de que estas estrategias y que el miedo a las ideas alternativas (por decirlo de alguna forma) son anteriores a 1936, lo del miedo al comunismo demuestra el buen trabajo que hizo el franquismo. Por la desinformación, por sus consideraciones, por la confusión y por la estrategia.
Y aquí se produce la gran coincidencia de muchos que, en principio, parecen muy distintos. Es curioso ver las reacciones que ha tenido esa confluencia y lo poco que hablan Sánchez, Hernando, Rajoy, Aguirre, Luenda, Rivera, Arrimadas, Cantó, etc., ante opiniones como las de Rosell, presidente de la patronal, al considerar el trabajo estable y el sueldo digno como cosas del siglo XIX.
Todos apelan al pasado, curiosamente. Y todos para denigrar ideas que buscaron un mundo mejor o medidas que fueron conquistas del movimiento obrero, compuesto por esas ideas que buscaban un mundo mejor.
Sin duda, la alianza de Podemos e IU supone una victoria histórica de la izquierda española (en la que ambas partes salen ganando) que ha provocado una rabieta monumental de los Hunos y los Otros; la embestida de los medios de comunicación; la cagalera de la Banca y del Ibex, y el repicar de las campanas que llaman a un reagrupamiento de los legionarios de Cristo y del Capital para derrotar al maligno.
Ahora, que ya ha empezado la campaña electoral, veremos una lucha sin cuartel por aniquilar a la única izquierda real que existe en España. Una fuerza roja y democrática (por mucho que les pese a los descendientes del caudillo) que tomó un impulso sin precedentes en el movimiento 15-M de la Puerta del Sol, que sigue viviendo hoy en millones de españoles que han despertado del letargo feudal.
Por lo menos, todo esto nos sirve para ver dónde están algunos. Habrá que tenerlo en cuenta.

jueves, 31 de marzo de 2016

CRIAR SERES LIBRES


Tengo la inmensa alegría de tener un nieto lo cual, en sí mismo,  no es un hecho extraordinario. Pero lo que sí es, desgraciadamente, extraordinario –aunque espero y deseo que en el futuro sea lo ordinario- es que siendo un varón su madre lo esté criando no como un macho, sino como un ser humano.

Esto que parece una perogrullada es, sin embargo, de una importancia capital ya que como bien sabemos, son las madres las principales transmisoras de los principios y valores dominantes en nuestra cultura, propiciados y mantenidos por el sistema patriarcal en que vivimos.

Precisamente el machismo es uno de los “valores” dominantes en las generaciones de hombres y mujeres de nuestro país –y seguramente del mundo entero- hasta le fecha. Y ya es hora de que los valores cambien.

Ella no está criando una persona que no sienta. Que ataje sus emociones con pretextos de virilidad banal. Que se aísle de sus sentimientos y los contenga o reprima. Que no se permita emocionar con cualquier cosa mágica de este mundo por causa de una demanda ilógica de racionalidad. Solo por el hecho de ser hombre. “Porque los machos no lloran”.

No está criando una persona que límite su capacidad creativa. Que su imaginación tenga de tope el estereotipo cultural varonil. Que no pueda explorar el área que más le interese por miedo al qué dirán. Que tenga armas de juguete. Que sea valiente y vaya la guerra. Que no pueda jugar con muñecas. Que no se vista de rosa. Que sea una obligación jugar a la pelota, o ser atlético. “Porque si no es un macho es maricón”.

No está criando una persona que se sienta superior. No necesita probar su fuerza ante nadie. Y mucho menos ejercerla contra alguien. No está criando a alguien competitivo que construya su seguridad venciendo al otro. Que utilice la violencia física o verbal para imponer su ego o voluntad. “Porque los machos se hacen respetar”.

No está criando a una persona que no se enamora. Que vive su sexualidad como un acto de triunfo. Conquistando mujeres como si se tratase de abordarlas cual territorio exótico y virgen en plena era colonial. Que se vincule con mujeres cual propiedad privada. Que sean percibidas como un objeto, o el fin para su satisfacción individual. Que pague por sexo. Que acose verbal y físicamente. No está criando a un ser que sea parte ni cómplice de la cultura de la violación. “Porque los machos son dominantes”.

No está criando a una persona que no se involucre con los quehaceres del hogar. Que crea que las mujeres están para servirlo. Que no sepa ser autónomo en su alimentación y cuidados hogareños. Que no se involucre en la crianza -en el caso que quiera ser padre- y su paternidad quede reducida a espacios de recreación. No precisa ser el soporte ultimativo del hogar si así no lo desea. “Porque los machos proveen”.

No está criando una persona que no se solidariza con los demás. Que no desarrolle la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Que su empatía se limite a una cofradía de hombres semejantes a su ser. Que esconda sus debilidades. Que se aísle de la capacidad de sentir con el otro: ya sea una niña, un viejito, gay, alguien en situación de pobreza, enfermos, animalitos, etc, etc. “Porque el macho es fuerte”.

No está criando un macho. Sino a una persona libre. Que sepa amar y cuidar responsablemente de sus semejantes y del medioambiente. Que no tenga vergüenza de sentir miedo o compasión. Que se emocione hasta las lágrimas, y que se deje llevar por sus sentimientos. Que se vista de colores y se alegre de las cosas simples. Que pueda sentir tristeza y comparta lo que le pasa. Que sea lo suficientemente fuerte para reconocer sus debilidades. En definitiva, está criando a un ser que la respete por ser mujer y no solamente por ser su madre. Porque madre hay una sola, pero las potenciales víctimas del machismo –incluyéndole  a él mismo- somos todos y todas.

Gracias Sara, porque no solo estás criando una persona auténticamente libre, sino que estás participando en la creación de un mundo nuevo: el de las personas libres.

jueves, 17 de marzo de 2016

FELIPE VI, LETICIA Y LA GRAN MIERDA

          Es de Perogrullo -a pesar de los malabarismos mediáticos para encajarlo en los límites de la lógica- que monarquía y democracia son términos autoexcluyentes. ¿Cómo puede digerirse esa estúpida idea de que al frente de un supuesto gobierno del pueblo puede estar un jefe de estado elegido a dedo, por la gracia de dios, del ADN o de un dictador, y que vive sin dar palo al agua a costa de sus subditos? Se trata, claramente, de una pregunta retórica de respuesta clara: no se puede digerir; en todo caso, hay que tragárselo sin masticar con la "ayuda" de la propaganda de los medios de comunicación al servicio del régimen.

Pero que los oprimidos y los dominados lo crean no significa que los monarcas y adláteres lo hagan también; al contrario, la monarquía y la clase dominante, es decir, todos esos delincuentes que viven a costa del trabajo ajeno, saben bien cómo funciona el negocio en el que sustentan sus privilegios y, por ello, también conocen la necesidad del constante bombardeo propagandístico que anule lo más posible todo vestigio racional en sus siervos.
También sucede que esos "elegidos" que normalmente son reyes, o por la endogamia histórica o por su vida llena de juergas y caprichos sin necesidad de esforzarse un ápice para lograr su supervivencia y bienestar, no están dotados, ni mucho menos, de una perspicacia significativa. Y mucho menos aquellos que han pasado por carros y carretas para auparse a su nivel, como la actual reina Letizia, antigua casquivana, además de republicana, cuyo único mérito, en su caso, para vivir, nunca mejor dicho, a cuerpo de rey, es irse a la cama de vez en cuando con el nieto ideológico de Franco y parir su descendencia.
La actúal pareja real, como decíamos, sabe muy bien en que se sustenta su vida fácil y sobre que espaldas se sostienen sus privilegios; chupar constantemente del bote no es totalmente gratis, aunque lo parezca, hay que saber mentir y calmar y callar vicios, dispendios y delitos ante los que, pisoteados, siguen increiblemente respetando y soportando la monarquía, so pena de que un día se den cuenta de que tipo de parásitos chupan su sangre. Sin embargo, por sus limitaciones y retrasos físicos, psiquicos y éticos, tanto familares como de clase, que les hacen, como pasaba con su padre Juan Carlos con las mujeres, el vino y los elefantes, entre otras aficiones en las que no dudaba en despilfarrar la asignación presupuestaria, no controlarse en ocasiones, dando a conocer su verdadera forma de ser y pensar ante sus vasallos de la pantomima democrática "prostitucional".
Como dice el refrán, de casta le viene al galgo. Así, han sido hecho públicos algunos mensajes telefónicos enviados por los reyes a alguno de sus amigos, ya reconocidos delincuentes estafadores, como Javier López Madrid, yerno del mafioso corrupto Juan Miguel Villar Mir, dueño de una de las grandes constructoras españolas, que ha pertenecido al círculo más íntimo de Felipe de Borbón desde que compartieron pupitre en el colegio Los Rosales de Madrid. El amiguete de los reyes, que forma parte del grupo de delincuentes que, como el ex Jefe de la Casa de Su Majestad, Rafael Spottorno, figura también entre los 86 directivos de Cajamadrid que utilizaron las polémicas tarjetas 'black' para gastos privados, no solo no fue recriminado por los monarcas que, democráticamente hablando, deberían tener mucho más respeto hacia los ciudadanos que hacia los colegas de juerga y cachondeo, sino que, al contrario, recibió un sms dándole su apoyo en el que, como pocas otras cosas, queda clara cuales son las verdaderas prioridades y su concreta concepción de la sociedad: por un lado, están sus colegas de vicio y de clase y, el resto, es "merde" (en francés para que quede más fino y más propio de los Borbones).
Esa "merde" (lo que los posmodernos llaman "pueblo" y que en realidad es la clase trabajadora, es decir, los que aportan y crean la riqueza que los reyes y sus amigos se reparten) define como ninguna otra lo que los actuales reyes (y los de siempre), opinan de los trabajadores, de los ciudadanos que no forman parte de su clase, y ante los que, si bien tienen que fingir públicamente para asegurar que acepte la antirracional, inmoral y injustificable situación de que unos cuantos vivan a la espalda de la mayoría, en realidad los desprecian y, llevados por el miedo a que algún día se organicen y acaben con sus privilegios inmerecidos, sabiendo de que por mucho que se esfuercen su futuro depende de ellos, los ven con un rencor insano y criminal.
Según los reyes, España es un país difícil y LOC (La Otra Crónica, de El Mundo) es una “mierda”. Este país es difícil para la Reina Leticia porque Javier López Madrid, yerno de Villar Mir, salió en varios medios de comunicación involucrado en asuntos tan poco claros como las tarjetas black, el supuesto acoso sexual a una doctora o la trama Púnica. En esto de la mierda, de lo escatológico, la reina y yo tenemos gustos muy diferentes.
La gran mierda de España no es la publicación de LOC, sino tener unos reyes que en lugar de reprochar su actitud a Javier López Madrid, en lugar de escribir un mensaje lamentando tener que romper su relación de amistad por los escándalos producidos y la conducta inapropiada, lo que hicieron fue animarle. Al compi yogui le mandaron besos, le dijeron que sabían quién era y quienes eran, le dijeron que se conocen, se quieren y se respetan, le dijeron que no pasaba nada por el artículo de las tarjetas en la mierda de LOC y el rey Felipe VI le invitó a comer.
El compi yogui se había gastado más de 34.000 euros en tarjetas black, está siendo investigado por la donación de 1,8 millones de euros al Partido Popular y sabemos que se apoyó en el rey Juan Carlos para realizar negocios en Arabia.
Por tanto, la gran mierda de este país es descubrir en menos de dos años de reinado que el rey Felipe VI se parece mucho a sus antecesores. Es cierto que, al menos que sepamos, no parece ser tan bebedor, juerguista o mujeriego como otros Borbones, pero por lo visto hasta ahora es muy del gusto de relacionarse con personas turbias (su amigo López Madrid, su secretario Rafael Spottorno, su hermana Cristina y Urdangarín,…) y con las violentas monarquías del Golfo. Igual que su padre.
La gran mierda de España es que el rey no sea un ciudadano como los demás y pueda ser llamado a declarar en cualquier tribunal o imputado (investigado se dice ahora) por cualquier delito que cometiese, sino que su figura sea inviolable. Es tan inviolable que si matase a alguien sería declarado inmune dado que no existe ninguna herramienta que permita eliminar los privilegios jurídicos de los que goza.
La gran mierda que la mayoría de los medios de comunicación lo hayan comentado sin darle la relevancia que merece o lo hayan intentado minimizar. Tanto es así que El Mundo tuvo en su poder los mensajes y no los publicó. Entre los atemorizados debido a la incesante sangría de despidos de directores y periodistas en los grandes medios, aquellos otros que son marionetas de los bancos a los que pertenecen sus medios (El País, por ejemplo) o los que se sitúan en posiciones fanáticas, nos encontramos que un asunto de esta gravedad no es tratado como debiera. No solo eso, El Mundo y otros medios se han dedicado a intentar minimizar el asunto argumentando que la relación entre los reyes y López Madrid se rompió poco después (octubre de 2014). Como la mayoría de informaciones por encargo, poco tiempo ha bastado para recibir, como se dice ahora, un zasca en la boca: los reyes y López Madrid se vieron el 17 de enero de 2015 después de coincidir en el cine.
La gran mierda es tener unos reyes a los que les importa más el compi yogui de las tarjetas black que los recortes en educación, sanidad, derechos y libertades sean cada vez más salvajes, que la corrupción se haya apoderado de todo país y lo esté carcomiendo por dentro, que estemos dejando morir a más de dos millones de refugiados y que a los reyes todo esto (y mucho más que no tengo espacio para contar) no les parezca una gran mierda.
La gran mierda es comprobar que tenemos unos reyes que siguen haciendo negocio y manteniendo excelentes relaciones con Arabia Saudí, que lo hacen a la vez que este país está bombardeando Yemen (con más de 6.000 civiles muertos) o sigue pisoteando los derechos humanos al decapitar a sus ciudadanos por delitos como la homosexualidad, el adulterio o el ateísmo (casi 200 en algo más de un año).
La gran mierda, por tanto, es tener unos reyes que se preocupan, y mucho, de su compi yogui, pero muy poco de todo el daño que este ha causado, de la extrema gravedad de acontecimientos en las que se encontraba involucrado o de la situación del país. Si los reyes se preocupasen tanto de sus ciudadanos como del investigado López Madrid o, mejor aún, si no hubiese reyes o si, por lo menos, estos fueran jurídicamente como el resto de ciudadanos, a todos nos iría mejor.
La gran mierda de todo esto, Felipe VI y Leticia, es que os parezca una mierda lo que no es y lo que es una mierda no os lo parezca. Esa es la gran mierda.
No obstante, el preclaro Robespierre dijo aquello de que no hay que probar que el Rey haya cometido ningún delito; su mera existencia es en sí misma un crimen ¿De qué nos asombramos, pues, cuando se rodean de criminales?

 

domingo, 28 de febrero de 2016

PEDRO SANCHEZ EL TRILERO


En los últimos días han corrido ríos de tinta entre los que intentaban entender las negociaciones y predecir sus resultados. Como muchas veces, acabamos de comprobar que en política los pronósticos rara vez se cumplen, y a falta de lo que pueda pasar en los próximos días, queda claro que la mayor parte de los análisis sobreestimaron a Sánchez.
Sobreestimaron su valentía para enfrentarse a los barones socialistas, su valentía para escuchar a las bases y su valentía para negociar con Podemos. Lo sobreestimamos también en la calle, todos los que pensábamos que esa valentía se explicaba por saber que estaba del lado de la justicia, y que aunque era evidente que se estaba jugando su futuro en el partido, estaba apostando por la dignidad de la izquierda.
Queríamos pensar que las negociaciones con Ciudadanos no eran más que una distracción para sus barones, un ganar tiempo para forjar un verdadero pacto de gobierno de izquierdas. Sin embargo, la letra del acuerdo firmado con Ciudadanos, parece echar por tierra estas suposiciones.
Las formas en política son fondo, por lo tanto, es inaceptable que Sánchez quiera vender esto como un pacto de izquierdas. Sería inaceptable en cualquier momento, pero menos ahora, donde la maldita-bendita hemeroteca nos recuerda que hace apenas dos meses era él mismo quien acuñaba a Ciudadanos como las derechas.
Pero si vamos al fondo, es aún menos justificable. Obviamente pactar es ceder, pero no es menos cierto que el pacto no puede ser un fin en sí mismo y que no puede pasar por encima de unas mínimas líneas programáticas y unos valores éticos y políticos.
La propia ordenación del texto da buena medida de sus preferencias, así, empresas y autónomos ocupan el primer lugar, cuestión de prioridades, debe ser, cuando dejan para el cuarto capítulo la emergencia social.
Bajando a las medidas concretas la incredulidad aumenta. Especialmente en lo referido a dos temas fundamentales del acuerdo: la reforma laboral, que ya no se eliminará, y la atención a la situación de emergencia social.
En lo que respecta a la reforma laboral, pese a que en la rueda de prensa inmediatamente posterior a la firma del acuerdo, Sánchez se apuró en decir que se iba a eliminar, en el texto no se explicita en ningún caso. En su lugar, sí que se hace evidente la adaptación de la propuesta de corte neoliberal del contrato único, convertido ahora en contrato estable y progresivo para la cobertura de puestos de trabajo de duración determinada, un eufemismo delicioso con el que se abre la puerta al contrato único.
Tal y como dice el propio texto, el despido de este contrato tendrá un coste de 12 días el primer año, que se transforman en 16 días el segundo, una cifra ligeramente inferior a los 20 que en la actualidad contempla el despido objetivo. Un modelo contractual que el PSOE nunca había contemplado y que sólo puede verse como un gran triunfo de las políticas neoliberales ansiadas por los mercados. Una medida que, en definitiva, no hace sino profundizar en la disminución de las garantías por despido establecidas en la actualidad que nos alejan, cada vez más, de los derechos que los trabajadores teníamos en España antes de la crisis.
Por el lado de las medidas sociales, más sorpresas, de manera que nos encontramos con que la cantidad que el PSOE pretendía destinar a una renta mínima vital, ahora tendrá que repartirse entre este concepto y el complemento salarial garantizado, otra de las medidas estrella de Ciudadanos y verdadera piedra de toque del ideario neoliberal.
Además de no saber el recorte que se asume para la renta mínima vital, meter ambos conceptos en el mismo apartado supone una especie de engaño a toda la ciudadanía. En ningún caso ambas medidas pueden considerarse equivalentes, sino que encarnan dos formas contrapuestas de entender la atención social: derechos y justicia vs beneficencia.
El complemento salarial garantizado, fuertemente criticado incluso por el PSOE en campaña, supone, de facto, cargar sobre el Estado un deber que corresponde al lado de los empresarios, el de pagar unos salarios dignos. La dignidad de los salarios es un derecho de los trabajadores que se debe garantizar a través del salario mínimo y no como un subsidio estatal, lo que sólo es un parche de consecuencias negativas indeseables, además del perjuicio que supone para los cálculos de la prestación por desempleo, jubilación, etc.
Pero no sólo se trata de su propia definición conceptual, la realidad de los países en los que funciona demuestra que esta medida, si no va vinculada a una subida real del salario mínimo como proponía Podemos, ni tiene efectos redistributivos ni de lucha contra la pobreza. Ni los tuvo en el siglo XIX en Inglaterra, cuando apareció esta propuesta por vez primera, ni en la actualidad de los Estados Unidos. Los datos de que disponemos, por el contrario, apuntan a una devaluación salarial continua, toda vez que se subvencionan y perpetúan, con dinero de todos, los empleos de bajos salarios.
De derogación de la Ley Mordaza o del artículo 135 ni rastro. Tampoco una verdadera reforma electoral, apenas un par de líneas generales y un ya lo estudiaremos.
Como descafeinada queda también la propuesta en materia de igualdad de permisos de maternidad y paternidad iguales e intransferibles o la prohibición de las puertas giratorias.
Sin embargo, la unidad de España y la oposición al referéndum catalán, bien alto y claro, un auténtico escudo del Partido Socialista contra Podemos pero que no oculta que eran otros los temas que le hicieron preferir un pacto con la derecha. La economía, siempre la economía.
Es cierto que Sánchez se encontraba en una situación difícil y que el pacto con Podemos incluía un peligro cierto para el futuro del PSOE toda vez que ambos compiten por el mismo electorado. Que estuviera buscando un pacto con Rivera era comprensible, por lo tanto, como una forma de contrapeso a las aspiraciones del partido morado. Intentar vender como de izquierdas un pacto con quien él mismo acuñó como las derechas es, simplemente, una tomadura de pelo.
Intentar cargar sobre los hombros de Podemos tener que ir a unas nuevas elecciones parece menospreciar la inteligencia del electorado. Del mismo modo, la ambigua redacción de la pregunta que el PSOE ha hecho a su militancia para que apoyen sus acuerdos, sin concretar el que ni los quien, resulta una burda jugada de trileros.

miércoles, 10 de febrero de 2016

TODOS TÍTIRITEROS


Si para Enrique IV de Francia París bien valía una misa, hay algunos para quien Madrid bien merece un novenario entero. Un novenario, claro está, no de misas, sino de cientos de madres de todas las batallas.
En un Estado como el español, monárquico, centralista y precopernicano, la capital del reino trasciende con mucho el mero hecho de ser centro político de aquel. Madrid es principio y fin, alfa y omega. Madrid es centro y todo lo demás es pura periferia.
          La derechona política, mediática, serranítica, clerical, castrense..., no ha aceptado el cambio de tercio municipal. Sigue pensando que aquello es suyo y no acepta lo que las elecciones municipales trajeron consigo. Y aquí vale todo. La última, la criminalización política global (social, mediática, judicial..), urdida en torno a la obra del grupo “Títeres desde abajo”, es buena muestra de ello.
Mucho se ha hablado al respecto en las últimas horas. Por mi parte, me sumo a las voces que han exigido la libertad inmediata para los titiriteros Raúl y Alfonso, el archivo del expediente judicial abierto, el respeto a la libertad de expresión y reubicar el debate en el ámbito meramente administrativo, del que no debiera nunca haber salido.
No entro, por supuesto, a juzgar la actuación del Ayuntamiento de Madrid, pues existen voces más cercanas y autorizadas que la mía para ello, si bien señalo que no podemos dejar que sea la derechona la que nos marque el paso del debate político con sus marrullerías, sino que debemos ser nosotros y nosotras los que hagamos bailar a ésta al ritmo de nuestras partituras.
Hay algo, sin embargo, que trasciende en buena medida el debate anterior. El Estado español no es solo guinness europeo en materia de paro y precariedad. Lo es también, junto con Turquía, en el terreno de los recortes a las libertades democráticas y los derechos humanos. Muchas y contrapuestas voces nos dicen hoy que “lo prioritario es lo social”, como si esto pudiera diseccionarse gratuitamente del hecho de que vivimos en un Estado cuya cualidad democrática es ínfima.
 Porque lo sucedido en Madrid estos días tiene una relación directísima, no solo con el bombardeo al que está sometido su Ayuntamiento, sino con la permanencia de toda una legislación y tribunales de excepción que han cuarteado en estas últimas décadas buena parte de las libertades democráticas que arrancamos a la dictadura.
Leo en el “Programa progresista y de Gobierno” presentado hoy al resto de partidos por el PSOE, que ha desaparecido del mismo la exigencia de derogación de la Ley Mordaza que tanto cacareó en el momento de su aprobación y que hasta ayer mismo figuraba en su programa electoral. Hoy se pide ya únicamente su reforma; mañana..., ¡vaya Vd. a saber!. Desde la Ley Corcuera y de quienes afirmaron que el “Estado de Derecho se defiende también desde las alcantarillas”, se puede esperar cualquier cosa.
Pero no olvidemos que ha sido la legislación sobre Seguridad Ciudadana anterior a la Ley Mordaza y la normativa y tribunales de excepción existentes, la base política que ha servido para perseguir y reprimir (Alfon –Vallecas-, jornaleros del SAT andaluz, “harresiak” vascas, desobedientes catalanes, militantes PAH,...) a base de prohibiciones, porrazos, multas, procesamientos e, incluso, condenas, toda la disidencia surgida en los últimos años contra la contrarreforma político-social iniciada por el Gobierno de Zapatero y profundizada después por el de Rajoy.
Y es esa misma normativa, esa misma doctrina del “todo es ETA” y ese mismo tribunal, heredero del TOP franquista, lo que ha servido hoy para encarcelar a Alfonso y Raúl.
He leído estos días pasados como la justicia salvadoreña, atendiendo a los requerimientos de la Audiencia Nacional española (A.N.), ha detenido a cuatro militares responsables de los asesinatos del jesuita Ellacuria y cinco compañeros más.
 
La misma A.N. que negó y boicoteó la extradición reclamada por la justicia argentina contra Billy el Niño, el guardia civil Muñecas, los exministros franquistas Martín Villa, Utrera Molina..., por crímenes contra la humanidad, es la que saca pecho ahora en el caso de los jesuitas.

Curiosamente, los mismos partidos que aplauden esta actuación son los mismos que rechazan incluir en sus programas la exigencia de derogación de la Ley de Amnistía de 1978 que permitió la transferencia íntegra de un poder judicial, policial, militar y clerical, sostén de cuarenta años de dictadura y de unos crímenes contra la humanidad reconocidos hasta por el Comité de Derechos Humanos de la ONU. Así pues, pensar que la conquista de nuestras demandas sociales podrá hacerse sin romper a la vez el espinazo de este régimen de libertades cada vez más capitidisminuidas es un inmenso error.
Pero volvamos al caso de nuestros titiriteros. La caverna se lleva mal con la disidencia cultural. Es una de las cosas que peor tolera. A lo más puede consentir alguna pegatina en la entrega de los Goya y hacerle una broma al ministro, pero que después de lo sucedido Juan Diego Boto se dirija a todo el glamurerío presente en la gala del año y a la millonaria audiencia televisiva con un “¡Buenas noches, titiriteros!”, eso es algo que no se puede consentir. Otro para la lista negra. Las amenazas recibidas posteriormente por Boto y que ninguna policía científica investigará es algo obligado a pagar. Luego vendrán los boicots directos e indirectos.
De esto saben mucho también Willy Toledo, Fermín Muguruza, Soziedad Alkoholika, Los Chicos del Maiz,… O les ríes las gracias y entras en su juego o se rompe la baraja.
Pues que la rompan. Lo decía al principio. Lo peor que nos puede pasar es dejar que nos dibujen la hoja de ruta. Que nos marquen los tiempos. Pasamos últimamente demasiado tiempo viendo la tele, siguiendo debates, respondiendo a sus provocaciones, leyendo twitter y similares, hablando de encuestas, futureando sobre hipotéticos gobiernos y elecciones….. Así es como nos quieren tener, pasivos, consumidores de política enlatada, entendedores de todo y de nada, pendientes de sus últimas declaraciones y propuestas,…
Y mientras tanto hemos dejado de ser titiriteros, de escribir nuestros propios guiones, de interpretar nuestras genuinas obras, de convertir de nuevo la calle en escenario y a la gente en protagonista.

jueves, 28 de enero de 2016

JAQUE MÚLTIPLE EN LA POLITICA NACIONAL


Quedará grabado en mi memoria en día 22 de Enero de 2016, como el día de la estrategia política, el día en que contemplamos la política española como si de una partida de póker o como aquellas partidas múltiples de ajedrez donde un maestro internacional (habitualmente de un país comunista)  se enfrentaba a una veintena de jóvenes a los que daba mate en cada uno de sus tableros a una velocidad vertiginosa.

Tras una visita de Pablo Iglesias a quien horas antes el líder de IU califico como el “Ciudadano Felipe de Borbón”, en lo que parecía un mero episodio más, de la ronda de entrevistas de la cual no saldría noticia alguna, el líder de Podemos se adelanta al resto de los políticos con una jugada maestra con la que es capaz de dar jaque simultaneo en todos los tableros políticos, obligando a mover ficha a los representantes principales de cada uno de los grupos políticos.

Mientras todos estaban más cómodos agazapados, a la espera de que fueran otros, quienes tomaran la iniciativa, Podemos pone en bandeja al PSOE un pacto de gobierno, imposible de ignorar para un partido socialista en claro declive en lo que a números se refiere.

Obliga con este movimiento a saltar a la palestra a Pedro Sánchez, quien a pesar de querer salir del delicado momento de una forma lo más diplomática posible, acaba sucumbiendo verbalmente al órdago que Iglesias le manda, impulsado no solo por la satisfacción de verse presidente del gobierno, pasando a la larga de vencido a vencedor, sino también por la necesidad de no ser tachado de inmovilista, adjetivo a eludir en este momento.        

Ahora la responsabilidad del líder socialista está en convencer a los llamados “Barones” de su partido, que esta es la mejor opción, se puede gobernar junta a otros grupos con los que existan discrepancias, pero se necesita un mínimo consenso interno, para que este posible gobierno fructifique y no tener a posteriori la sensación constante de tener al enemigo en casa.

Obliga con este movimiento a Mariano Rajoy a una decisión impopular entre sus votantes, la de no presentarse de momento a la elección declinando la oferta de Felipe IV, la estrategia también es clara, la imposibilidad de crear gobierno debida a la falta de apoyos, hacen imposible su investidura, por lo que no tiene necesidad de tirarse a una charca vacía.

Con esto no gana el PP, otra cosa más que tiempo para su difícil tarea de conseguir apoyos, pero da el pase a quienes pueden crear gobierno, quizás no tenga otra opción pero en el caso de que Sánchez llegara a la presidencia del gobierno con apoyos de izquierdas, Rajoy sería indudablemente el perdedor de la partida y muchos verían en su propio entorno este acto como una estrategia cobarde lo que seguramente obligaría incluso a un cambio dentro de su partido.

Obliga con este movimiento, a que Alberto Garzón deje atrás las diferencias que le separaron de Podemos en la campaña electoral, satisfactoria obligación en este caso, pues la búsqueda de un gobierno de izquierdas siempre sobrevoló la cabeza de Garzón y la posibilidad de ser ministro en dicho gobierno no se contemplaba en ninguna apuesta.

Obliga con este movimiento a Albert Rivera a aceptar como una posibilidad viable este gobierno de izquierdas, a pesar de ser contrario a este acuerdo, al dejar de lado el tema de las consultas independentistas y al exponer Podemos la posibilidad de que si la hubiese, esta consulta implicaría a la totalidad del territorio nacional, desbarata un poco la posible negativa de Rivera y le deja sin razones de peso para apoyar al PP. Coloca a Ciudadanos en tierra de nadie, fuera en principio de cualquier pacto, a raíz de las declaraciones de su líder y con las encuestas a la baja en lo que concierne a la posibilidad de nuevas elecciones.

        Obliga con este movimiento a posicionarse claramente a otros grupos como PNV o Esquerra Republicana entre otros, quienes hasta entonces eran meros espectadores de las idas y venidas de candidatas con mayor peso y convirtiéndolos de repente de figurantes a posibles protagonistas de esta película.

Englobados en el grupo de los nacionalistas o independentistas, parece que en este momento es un crimen para algunos que pudieran formar parte del gobierno del país, pero a los mismos que hoy quieren dar esa imagen, alguien les recordará que otros gobiernos con las mismas siglas ya se valieron de partidos nacionalistas para conseguir sus propósitos y conseguir formar gobiernos.

Obliga con este movimiento a Felipe IV a comenzar una segunda ronda de negociaciones, lo que para un Borbón acostumbrado a otros menesteres, enseña lo que significa el tedioso momento de trabajar, cosa que tampoco le vendrá mal de cara a intentar el difícil cometido de cambiar la imagen de la Casa Real.

Pero aún hay más, pone al inquilino de “La Zarzuela” en la tesitura de tener que presentar al Parlamento un candidato a presidente, cuyos apoyos pueden instarle en un momento a poner en entredicho el sistema Monárquico, favoreciendo con esto que grupos de ideas republicanas participen de este gobierno, una situación bastante molesta para una Monarquía en horas bajas.

Por obligar, este movimiento de Pablo Iglesias obliga incluso a las televisiones y la prensa en general a cambiar los contenidos de sus programas aceleradamente, pero de una manera gratificante y satisfactoria ya que el hecho de instar a todos a actuar, da a la prensa juego, y gana adeptos entre los periodistas, ávidos de noticias nuevas y estrambóticas estrategias.

Quizás lo mejor para los medios sería que nadie se entendiera, que llegará un nuevo proceso electoral, tras lo visto en la pasada campaña, la más mediatizada de la historia, cuanto más se alargue la incertidumbre, cuantos más procesos haya que culminar, más noticias se generarán.

Con todo esto inventa Iglesias una nueva jugada de ajedrez, un movimiento que pasara a los anales de la política española y que seguramente será estudiado por otros en el futuro, un movimiento que podríamos denominar el MULTIJAQUE.